Contra viento y marea: 17 nuevas líneas de células madre

Biología. Científicos de la Universidad de Harvard idearon la estrategia perfecta para extraer células madre de óvulos fertilizados que iban a ser destruidos en distintos centros de fertilización in vitro de Boston.

Las palabras quedan cortas ante la importancia de las células madre. Es posible que su descubrimiento, y el trabajo que se continúa realizando con ellas, cambie completamente el futuro de la medicina humana. Sin embargo, el uso de estas células se ha visto oscurecido por la controversia generada por algunos gobiernos que han prohibido o limitado los fondos dedicados a estas investigaciones. El problema se origina en el hecho de que las células madre son también conocidas como troncos embrionarios porque se encuentran en los embriones y son las encargadas de transformarse en todas las demás células en el cuerpo humano, desde las de la piel hasta las que forman los pulmones. También se convierten en el cabello que cubre el cráneo y en las retinas de los ojos. Cada parte del ser humano fue una vez una célula madre.

El objetivo de los científicos, ante tal maravilla biológica, es intentar controlarlas, transformarlas y luego utilizarlas para arreglar o reparar cualquier órgano con ellas.

Sin embargo, y a pesar de la potencialidad para curar todo tipo de enfermedades en el futuro, las células madre no están disponibles para todos los investigadores que quieran o necesiten trabajar con ellas. En Estados Unidos, el gobierno puritano de George Bush ha limitado los fondos dedicados a este tipo de experimentos y sólo existen 64 líneas disponibles para todo el país. Más aún, estas líneas no son gratis. Si un investigador está interesado en utilizar células madre en su laboratorio, debe ordenar una línea con anticipación y realizar un pago de 5,000 dólares. Estos trámites podrían desaparecer gracias a investigadores de la Universidad de Harvard en el Instituto Médico Howard Hughes.

Doug Melton tiene dos hijos diabéticos, Emma y Sam de 16 y 12 años respectivamente. El investigador no sólo lo mueven objetivos profesionales sino el deseo personal de ver a sus hijos libres de las inyecciones de insulina. Si los investigadores logran transformar las células madre en las que ellos requieran, los hijos de Melton podrían recibir trasplantes de células productoras de insulina.

Millones de personas podrían beneficiarse directamente del uso de estas células. Por eso decidimos crear nuestras propias líneas y ponerlas al servicio de cualquier investigador que las necesite”, indicó Melton para The Harvard Gazette.

Melton y Thomas Dudley Cabot decidieron actuar solos en el asunto. Respaldados por la administración del instituto y la universidad, los médicos se comunicaron con centros de fertilización in vitro en Boston y comenzaron a trabajar.

Estos centros siempre tienen óvulos fertilizados que no serán usados en la fertilización de ninguna persona. Estos óvulos son destruidos, así que le pedimos a los centros, con la autorización de los dueños genéticos de los huevos fertilizados, que nos los dieran en vez de destruirlos”.

Los investigadores convirtieron estos óvulos en embriones de donde obtuvieron las nuevas células madre, 17 líneas para el uso de investigadores en todo el mundo.

Creo que la ciencia debe trazar una línea firme para evitar que la ideología de muchos bloquee el camino científico. Las personas que creen que los embriones son personas están equivocadas. En el laboratorio se extraen las células madre de estos embriones mucho antes de que haya una señal de vida. Existe una gran diferencia entre aquello que potencialmente puede convertirse en un ser vivo y eso que ya está vivo. Un embrión no es un niño, porque a un niño no lo puedes meter en un congelador por años”, explicó Melton para la BBC.

De hecho, las células madre no sólo pueden salvar la vida de un sinnúmero de seres vivos sino que también pueden explicar cómo se desarrolla un ser vivo desde sus inicios. Muchos investigadores sienten que trabajar con ellas es lo más cercano que se han sentido a la antigua ciencia de la alquimia donde cualquier material podía ser transformado en oro.

Deseamos que cada científico tenga la oportunidad de trabajar con estas reinas dela biología porque mientras más acceso tengan los investigadores a estas líneas celulares, más rápido encontraremos la forma de usarlas y reemplazar o reparar cualquier órgano dañado en el organismo”, concluyó el investigador.

En defensa de la investigación

El gobierno estadounidense ha puesto límite y precio al uso de las células madre. Movido por una ola de puritanismo y la antigua ideología religiosa, la obtención y el uso de estas células está sumamente restringido ya que se derivan de los embriones y los grupos conocidos como “pro-vida”, no están de acuerdo en que se destruyan embriones para obtener las mágicas células.

Para la mayoría de los científicos, esta idea carece de lógica y Doug Melton ideó la estrategia perfecta para obtener las fabulosas células de embriones destinados a ser destruidos. “Los centros de fertilización in vitro exterminan miles de óvulos fertilizados y embriones, lo único que hicimos fue obtener el permiso de los dueños genéticos de estos óvulos y de los centros. De hecho”, añadió el investigador, “lo que estamos haciendo es salvando estos óvulos y embriones de la destrucción ya que al extraer las células madre de ellos para realizar experimentos podríamos salvarle la vida a miles de millones de personas en el mundo. Si eso no es pro-vida entonces no sé lo que es”, concluyó el investigador.


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