Libro de fraudes médicos, Razón vs. Fe, Veterinarios vs. charlatanes, Contribuciones de lo sobrenatural, “Profeta sanador” en Atlanta, los maestros, y Steven Lee escapa.

El lector y estudiante de medicina Bruce Scott nos acerca una exhaustiva discusión sobre un libro que atrajo su atención porque trata de su especialidad. He recortado su mensaje considerablemente por razones de claridad y falta de espacio, pero creo que su mensaje llega incluso en esta versión trunca. Lo presentaré a los lectores en secciones, ocupándonos esta semana sólo de las afirmaciones realizadas en el libro sobre los cristales. Bruce escribe:

Valoro mucho su trabajo. Uso con frecuencia su Desafío del Millón de Dólares como una especie de maza intelectual cuando discuto contra las ideas anticientíficas. Soy un estudiante de medicina, y esas discusiones suelen ser sobre medicina alternativa. Hace poco examiné un libro titulado “La Referencia Completa del Clínico sobre Medicina Complementaria y Alternativa” en una biblioteca local. Editado por Donald Novey, doctor en medicina, un médico de familia que trabaja en el Advocate Lutheran General Hospital de Park Ridge, Illinois. Allí es Director Médico del Centro de Medicina Complementaria. También cita en sus títulos que es instructor en Medicina de la Universidad Finch de Ciencias de la Salud y de la Escuela Médica de Chicago, así como Conferencista de Medicina Familiar de la Escuela Médica de la Universidad de Northwestern. Es decir, enseña a estudiantes de medicina. También enseña a los médicos residentes en el programa de Medicina Familiar en su hospital.

Nótese que el hecho de que este hombre realmente educa a estudiantes y médicos recibidos hace más importantes estas observaciones. Bruce nos cita comentarios tomados de la contratapa del libro:

Recurso confiable tanto para clínicos como para consumidores, [este libro] presenta información clara y objetiva sobre más de 60 modalidades de tratamiento complementario y alternativo… Una cobertura, basada en evidencias y con las mejores respaldos, de los mecanismos biomédicos y farmacológicos de acción, que reafirman la efectividad o alertan sobre la falta de ella de cada tipo de tratamiento.

Continúa Bruce:

Este podría ser un texto útil… si hiciera lo que promociona. Sospecho que se vendería bastante menos, sin embargo. Este libro es totalmente excrementicio. Contiene numerosos absurdos anticientíficos. Se hacen muchas afirmaciones en el libro que me parece podrían competir por su desafío [de la JREF]. Esperaba que me diera una respuesta rápida sobre si lo siguiente sería elegible o no, siempre y cuando se hiciera un reclamo específico.

En el capítulo sobre la Terapia con Cristales de Cuarzo, escrito por Eileen Nauman (Doctora en Medicina Homeopática del Reino Unido, FBIH, Técnica Médica de Emergencia de nivel Básico) en una sección llamada “Base de investigación”, ella admite que no hay investigación formal sobre la sanación con cristales, pero indica que los siguientes experimentos “sugieren que la presencia de cristales afectan su entorno”.

En 1985 la Conferencia de la Costa Oeste de la Sociedad Estadounidense de Rabdomantes, realizada en la Universidad de California en Santa Cruz, bebió agua normal y agua cargada por cristales. El agua cargada por cristales se fabrica colocando un cristal de cuarzo en agua durante toda la noche, y luego retirando el cristal y, o bien bebiendo o usando el agua cargada de alguna forma. Se hizo previamente una prueba de los campos de energía de cada sujeto con varillas de rabdomancia. Los campos en los sujetos de prueba se detectaron a 30 cm del cuerpo. Un trago de agua normal mostró poco cambio luego de un minuto. Beber el agua cargada por cristales mostró un cambio dramático en el campo de energía. El campo detectable se expandió a cuatro metros y medio o más sólo 45 segundos después de beber el agua cargada.

Bien, ya que siempre hemos estado abiertos a cualquier prueba de las afirmaciones sobre la rabdomancia, ¡esto me suena, ciertamente, como una situación ideal en la cual un zahorí puede llevarse el millón! Sin embargo, como he mencionado anteriormente, la Sociedad Estadounidense de Rabdomantes ha sido muy cuidadosa de informar a sus miembros que deberían evitar aceptar el desafío de la JREF, y creo que sé la razón de esa falta de voluntad de su parte. Bruce continúa:

Espléndido. Verificar la efectividad de los cristales de cuarzo usando rabdomancia. Realmente no tiene sentido parodiar a esta gente; se parodian a sí mismos. Otro ejemplo de “experimento”:

Se usaron dos platos con semillas para germinar. Un plato contenía agua común. El agua del segundo plato fue cargada con un cristal de cuarzo claro de cinco centímetros dentro de una jarra de casi 4 litros [1] durante 24 horas. Las semillas con agua cargada germinaron un día antes con un color gris más oscuro y crecieron el doble de alto que las semillas del plato normal.

Y:

Se cortaron dos rosas y se las ubicó en jarrones separados, uno con agua común y el otro con agua cargada por cristales. La rosa en agua común se marchitó el 5 días. La rosa en agua cargada duró 21 días.

Otro ganador:

Los trozos de cristal puestas bajo cartones de leche mostraron un tiempo de descomposición de 27 días en lugar del normal de entre 7 y 10 días.

Presuntamente se refería a que la leche se descomponía más rápido, en lugar de los trozos de cristal. O quizá esta es una declaración sobre la capacidad de la leche para impedir que se descompongan los cristales. Por alguna razón, omitieron la referencia de esta afirmación. Quizá deberíamos señalarle esto al Dr. Novey, así podrá incluirla en la próxima edición del libro. Más:

Los cristales ubicados en una pileta de natación o spa parecen inhibir el crecimiento de algas y disminuir la necesidad de químicos.

Y:

En un puesto de exhibición de la Feria del Estado de Nueva York de 1980, Dale Walker comprobó la capacidad de las personas para sanarse a sí mismas. Un total de 234 personas intentaron la prueba de sostener un cristal de curazo sobre un área en la que afirmaban sentir dolor físico o rigidez. De éstos, 227 dijeron haber tenido reducción significativa del dolor o la rigidez.

Estos son varios magníficos ejemplos que pueden usarse para refutar las afirmaciones de los apologistas de la medicina alternativa sobre los costos prohibitivos de los estudios. Sería muy barato realizar estudios correctamente controlados y ciegos sobre descomposición de leche o crecimiento de algas. Si se presentaran para su premio, supongo que incluso podría usted diseñar el estudio por ellos. Luego de ganar el millón de dólares de usted, podrían aportar fondos a muchos otros estudios sobre las modalidades favoritas de medicina alternativa de esta gente.

En mi libro “Flim-Flam!”, describo varios experimentos de este tipo que realicé en Italia hace muchos años. No hace falta decir que los experimentos resultaron negativos.

Más sobre esto la próxima semana, amigos. Y le diré a Bruce que todas las afirmaciones realizadas más arriba son aceptables para el desafío de la JREF. Pero, al mismo tiempo, sé muy bien que ni el Dr. Novey ni ninguno de los otros se presentarán para verificarlas, ya que saben lo que pasará y quieren que sus estudiantes y sus lectores continúen creyéndoles y aceptándolos. Nada nuevo.


En un excelente artículo publicado hace poco (20 de diciembre) en el New York Times escrito por Edward Rothstein y titulado “Razón y fe, unidos eternamente”, encontramos una afirmación que me llamó especialmente la atención:

Las creencias religiosas fueron fundamentales para la abolición de la esclavitud en el siglo XIX y para el movimiento por los derechos civiles en el XX.

Sí, es cierto. Pero ¿por qué hizo falta una apelación a la religión para hacer tan aceptables la lógica y la razón de tales movimientos? ¿Esas causas no resultan igual de reales y atractivas de forma evidente sin referirse a antiguos escritos que ya no se aplican (si lo hicieron alguna vez) al mundo real en el que vivimos? Como he dicho antes, la fe ciega (el tipo de fe en el que se basan las religiones y que las sustentan) no nos es muy útil. Ed Doer, quien hace poco publicó un artículo sobre los Diez Mandamientos en Humanist Magazine, señala, entre muchos otros aspectos, que el “mandamiento” que le ordena al fiel “honrar” a sus padres podría resultar en que el hijo de un asesino de masas apoye la actividad criminal de su padre y produzca numerosas muertes. Piense en estos casos: Culto Davidiano, Jonestown y Puertas del Cielo.


El lector Adam Marczyk Comparte con nosotros algunos de sus pensamientos en relación con una diferencia fundamental entre la ciencia y la superstición. Dice más o menos lo mismo que he estado predicando durante años, pero es bueno escuchar otra voz en el púlpito:

Hay muchas cosas que hacemos hoy que consideramos normales, pero que los antiguos hubieran creído milagros. Podemos predecir eclipses con años de anticipación, con detalle de día y hora. Podemos girar una canilla, o caminar unas cuadras al almacén, y obtener agua limpia y potable y comida fresca en cantidades virtualmente ilimitadas. Podemos pulsar un botón y estar hablando instantáneamente con alguien del otro lado del mundo, o mirarlos y oírlos en tiempo real. Podemos cruzar los océanos con paz y comodidad y volar a través del planeta en unas pocas horas. Podemos curar enfermedades y reemplazar partes del cuerpo gastadas. La mayor parte de la gente en los países civilizados dan por sentadas estas cosas, y hemos obtenido otras cosas aún más increíble. Podemos construir armas capaces de arrasar ciudades enteras en un instante, aunque por supuesto todos esperamos que tales espantosas fuerzas nunca sean vultas a liberar con propósitos destructivos. Podemos construir naves que han transportado humanos a la Luna y de regreso. Hemos desentrañado el código de la herencia y revelado los misterios del desarrollo humano. Todas estas cosas han tenido un efecto duradero en nuestra sociedad y en la forma en que vemos el mundo.

Así sabemos que la ciencia funciona: porque ha producido un cambio. Para mejor o peor (por suerte, en su mayoría para mejor) ha cambiado el mundo. Las teorías científicas se proponen, se confirman, y luego se vuelven sólidamente establecidas, conduciendo a nuevas innovaciones y proveyendo una plataforma para que los próximos avances se construyan sobre ellas. A la luz de cada descubrimiento importante, cada nueva importante invención, las cosas son distintas para siempre de formas reales, medibles.

Sólo comentaré que sí, esas áreas pueden ser confirmadas y luego “sólidamente establecidas”, pero deberíamos agregar que también pueden ser refutadas, modificadas, o discutidas y puestas en duda, sin desventajas. Esa es una de las bellezas esenciales de la ciencia misma, una que no se reconoce adecuadamente, en mi opinión, pero que es extremadamente importante. Adam continúa:

Por contraste, las creencias paranormales y pseudocientíficas nunca han cambiado el mundo de ninguna forma significativa. Miles de ingenieros, usando el descubrimiento de las leyes del electromagnetismo, han construido una red telefónica que nos permite hablar de manera fácil y confiable con alguien que incluso está del otro lado del globo. ¿Por qué los psíquicos no hacen algo como eso? ¿Por qué unos cuantos cientos o miles de “lectores en frío” o “visores remotos” trabajan juntos y tratan de alcanzar el mismo objetivo, cancelando la estática en sus hallazgos individuales para, juntos, alcanzar un firme consenso? ¿Por qué, a esta altura, no tenemos un servicio telefónico psíquico que le permita a uno levantar el receptor y conversar con sus parientes fallecidos tan fácil y confiablemente como se llama a alguien en el país vecino?

Una breve corrección: los practicantes no usan, ni aceptan, el término “lector en frío”, excepto cuando hablan entre ellos. Esta es la palabra que se usa sólo dentro de la disciplina para referirse al arte de simular ser capaz de decirle a totales extraños algo de sí mismos con lo que estarán de acuerdo, como si hubiera sido hecho por algún medio sobrenatural. El término “lectura en caliente” alude a un intento similar realizado con conocimiento previo sobre la persona o personas que se “leen”; una posición mucho más ventajosa para el artista, por supuesto. La mayor parte del tiempo, un artista usará una combinación de “lecturas” frías y calientes, si pueden. El término más en boga “visión remota” se usa, sin embargo, de forma habitual en ambos extremos del espectro de creencia. Le aclaro que igual no funciona, pero no parece importarles ni a los artistas ni a sus víctimas.

Imagínese el tremendo bien que esto le haría al mundo. Los líderes políticos podrían obtener consejo de los más augustos estadistas del pasado; los científicos que intentan descubrir los misterios del universo podrían tener una llamada en conferencia con las más grandes mentes de toda la historia; los filósofos más santos y los pacificadores más renombrados que la raza humana ha producido jamás podrían trabajar juntos en el mundo hoy para dar fin al odio y a la guerra. Podríamos estar escuchando nuevas sinfonías compuestas por Bach, Mozart y Beethoven; podríamos estar interpretando nuevas obras escritas por Shakespeare y leyendo nuevas novelas escritas por gente tal como Dickens, Hemingway, Homero o Tolstoi. Podríamos averiguar de una vez por todas cuál fue la prueba del mismo Fermata para su último teorema. El potencial por este talento, si fuera real, es tan vasto que sería un crimen para la gente que realmente lo tiene desperdiciarlo en programas de tertulia de los canales de cable, donde lo más alto a lo que aspiran es decirle a alguien que su querida tía fallecida, Ethel, que tiene cabello castaño y una conexión con el mes de febrero, la está pasando muy bien en el cielo, muchas gracias.

Sabemos la razón por la que los psíquicos no han intentado hacer esto; es porque saben que no pueden. Si fueran reales, sus visiones se engranarían y se volverían más claras y más específicas mientras más se las uniera. En lugar de esto, lo apostaría, si se lo intentara, los resultados serían sólo una cacofonía sin significado, dado que cada supuesto psíquico obtendría un conjunto de “hechos” completamente diferente sobre su objetivo. Saben que no pueden cumplir bajo condiciones controladas, pero mientras los esperanzados, los desesperados y los crédulos sigan soltando el dinero, no tienen que hacerlo. ¿Qué mejor ejemplo puede haber que el escape continuo de Sylvia Browne de la mera mención del desafío de usted?

¡Diablos! ¿Cómo sabía usted todo eso sobre mi tía Ethel?


La lectora Courtney Bryant está enojada:

Sólo quería agradecerle por agitar la bandera del conocimiento racional en un mundo embarcado en desestimar el pensamiento crítico en favor de la fantasía y el folclor. Supongo que a pesar de la falta de efectividad del dedo de rana y del ojo de tritón para erradicar los problemas para los que se utilizan, la mayor parte de la humanidad seguirá comprando el mensaje de ignorancia que pasa por creencias.

Le escribo porque hace un mes en Atlanta vi un aviso en el diario anunciando una reunión convocada por un “profeta sanador”. Estaría en mi pueblo por dos noches, y durante esas dos noches iba a haber mucha purgación de demonios, sanación de fe, lectura de mentes, predicción del futuro y cosas así. Meneé la cabeza con disgusto y decidí viajar allí para ver qué espectáculo tendría lugar esa noche. Al entrar por el camino de acceso, tomé nota de la gente que entraba. También le eché una mirada a los pequeños cuestionarios que se les pedía llenar a la entrada. Supuestamente esto se hacía para que fuera más fácil para el profeta canalizar sus energías curativas hacia el grupo de aflicciones que aquejaba a los miembros de su audiencia cautiva esa noche.

Saltearé la mayor parte de la atracción secundaria de la farsa mágica que pretendía ser una colección de milagros y pasemos a mi parte favorita de la noche: la paga para el hombre. Luego de que se produjo una serie de sospechosas sanaciones por la fe, el profeta pudo, de algún modo, convencer a los miembros de la audiencia realmente enfermos que todos estaban curados. Les explicó que la sanación viene en oleadas de siete. Eso quería decir que en siete días a partir de ese día, despertarían con sus cuerpos purgados de los espíritus malignos que se interponían entre ellos y una salud sólida. Les dijo que para que se produjera esa sanación cada uno de ellos necesitaría un “parche de la plegaria”, que no era nada más que un trozo de plástico barato con una cruz estampada en el frente. Durante el curso de los siete días siguientes él seguiría rezando por la sanación de ellos y ellos deberían mantener el parche cerca del cuello de su camisa en todo momento. La conclusión era que para obtener un parche, había que hacer una donación espiritual. Por supuesto recibiría la sanación con el parche, pero la fecha de la recuperación dependería de los poderes de canalización y aumento del parche.

La demanda por los parches era triste de ver y, dándome cuenta de que el racionalismo no podría prosperar esa noche en una atmósfera llena de esperanzas descaminadas, desesperación, sinsentido espiritual y fe ciega, volví a casa como un hombre dolido y preocupado.

Entiendo perfectamente lo que condujo a la mayoría de la gente a asistir y participar en ese festival del fraude. La humanidad, en ocasiones, parece estar más sensible al escapismo que al difícil trabajo de la realidad. El temor a la muerte, el deseo de librarse del dolor, y un temor sin parangón a lo que no sabemos, o simplemente no entendemos, conduce a muchos hacia conceptos que, examinados con un sentido racional, apestan a irrealidad. Siento que podemos estar haciendo algún progreso, pero cuando veo eventos como éste (o eventos como el que ocurrió el 12 de diciembre en Atlanta, donde hubo una distribución de agua bendita en una cuadra), me preocupa. Tengo un compañero de trabajo que me ha interrogado sobre la evolución y mi creencia en ella. A él no le parece que sea creíble, pero se rehúsa a leer un texto fácil de leer sobre el tema. También ha rechazado varios otros libros que le he ofrecido. Finalmente admitió que tenía miedo porque no quería hacer añicos ninguna de sus enseñanzas tradicionales. Como sea, sólo le escribí a usted para decirle que está haciendo un gran trabajo y espero poder hacer contribuciones a la causa en el futuro.

Courtney, le contaré a nuestros lectores sobre algo que me sucedió hace algunos años, cuando yo estaba persiguiendo al evangelista televisivo Peter Popoff y su esposa Elizabeth. Expuse exhaustivamente su fraude en el programa de Johnny Carson, lo que no les gustó en lo absoluto. Por medios que no le describiré a usted, obtuve acceso (de forma al menos legal a medias) al área del depósito en la que Popoff estaba preparando los varios “regalos” que prometió enviar a sus donantes. Uno de esos ítems fue descrito por él como “aceite de oliva de Israel”. Bueno, había algunos sueltos por ahí, y cuando volví a Nueva York se los presenté a un amigo de la familia, un químico analítico. Resultó que el “aceite de oliva de Israel” ni siquiera era aceite de oliva, ni era en lo absoluto de Israel: era simplemente aceite de cocina Mazola mezclado con lo que parecía ser un poco de loción de afeitar.


El maestro de ciencia y lector Michael McRae, de Australia, comenta:

Una pregunta común entre los escépticos y los incrédulos es: “¿Por qué la gente persiste en elegir lo irracional sobre lo que cuenta con evidencia?” cuando se tiene la capacidad de ser crítico en el enfoque, es difícil entender cómo otra persona puede descartar las fallas en su propia forma de pensar. Como maestro de ciencia, soy constantemente consciente de esta pregunta, y trato de ocuparme de ella en mis clases en cada ocasión.

Para mí, no somos los organismos perfectos que nos gusta pensar que somos. Eso no es decir que somos imperfectos; hemos evolucionado para adaptarnos a nuestro entorno con bastante éxito, y seguimos haciéndolo. Nuestros cerebros son máquinas sorprendentes. Sin embargo, como cualquier máquina, son sólo tan buenos como lo sea el propósito para el que fueron “diseñadas”. Las habilidades de hallazgo de esquemas que una vez utilizamos para hallar comida, repelear depredadores y (supuestamente más importante) cambiar nuestra conducta con cualquier cambio de circunstancias, no son muy útiles para franquear el mundo invisible de la mecánica cuántica. Al menos, no sin ayuda. Usando el método científico, podemos corregir algunos de los problemas asociados con nuestros sistemas de lógica, pero en última instancia nuestras herramientas de base tienen fallas. Nuestros ojos nos engañan, nuestras presunciones nos fallan, y nuestra imaginación con frecuencia es indistinguible de la creencia objetiva.

Como dije, como maestro trato de conservar la consciencia de todo esto. Sin embargo, también soy siempre consciente de que estoy luchando una batalla imposible; no contra los estudiantes, que con frecuencia con curiosos y bastante abiertos de mente; no contra la sociedad, la cual he aceptado que nunca estará libre de los elementos excéntricos y estrafalarios; y no necesariamente contra los medios, los que pueden ser un medio a favor de nuestra causa tanto como en contra.

Es una batalla nada menos que contra otros maestros. En mi época me he dado cuenta no sólo de los problemas en nuestro propio sistema australiano, sino en la mayoría de los sistemas del mundo. He trabajado en el Reino Unido y lo he visto de forma tan evidente como lo es aquí en mi hogar. He encontrado a maestros de ciencia que están en contra de la vacunación, que no tienen el concepto del método científico, que hacen declaraciones del tipo de “¿no puedes creer lo que te dicen tus ojos por una vez?”. Esta no es gente falta de inteligencia, de hecho con frecuencia son lo contrario. Son algunos de los “fabricantes de esquemas” por aquí, y aún así carecen de las herramientas para poder usar esa capacidad en lo que se refiere al pensamiento científico. Y peor aún, no ven nada malo en esa carencia.

Así que este es mi dilema. Cuando le enseña ciencia a las masas gente que tienen poca idea del pensamiento crítico ellas mismas, que sostienen la enoción de “energías” cuando no hablan de las leyes de Newton, o de “vibraciones” sin mencionar la física de partículas, y “homeopatía” sin discutir la falta de evidencia sobre la “memoria del agua”, ¿qué esperanza tenemos? El núcleo mismo de la ciencia depende de la humildad, de admitir que uno podría estar equivocado, si se le muestra la evidencia suficiente. Desgraciadamente, esto se percibe como una “debilidad” en un individuo (la admisión de que uno podría estar equivocado en algo) y se corrompe fácilmente cuando está en manos de otro educador. Yo podría estar equivocado pensando que la PES es imposible, pero otro maestro no está equivocado cuando admite lo contrario. Admitiré aquí que hay algo que investigar cuando me muestran los hechos sobre la acupuntura, pero otro profesor nunca admitirá que todavía no hay hechos disponibles.

Todavía me parece una bendición cuando escucho que un estudiante dice “la evidencia anecdótica es un buen comienzo, pero un mal final”, pero cuando un “Caballero” en la puerta de al lado, un maestro de física, enseña que “el giro del agua que baja por sumidero se debe a las fuerzas de Coriolis”, no puedo hacer nada excepto mirarlo alelado.

Así que debo preguntar, ¿quién educa a los educadores? Hasta que esto se resuelva, me temo que la ignorancia y el simple pensamiento erróneo impedirán para siempre nuestra gesta de desentrañar los misterios del universo.

De acuerdo, Michael, comprendo su frustración. Sin embargo, debo decirle que en mi infancia tuve la gran fortuna de tener algunos maestros realmente excelente; gente que estaba más interesada en informarme de las técnicas del pensamiento, en lugar d cómo memorizar los libros que llevábamos con nosotros. Recitar una lista de nombres tendría poca utilidad, pero debo mencionar a un maestro que me sirvió bien y quizá fue una de las influencias más fuertes de mi vida joven. Se trataba del Sr. Tovell, un maestro de física en el Oakwood Collegiate Institute de Toronto. Dado que nos dirigíamos a todos nuestros profesores como “señor” o “señorita”, nunca supe su nombre de pila. Era demacrado, alto, gris y de rodillas bolsudas, tenía una maravillosa voz profunda que se dice encantó al menos a varias gneeraciones de jóvenes canadienses, y recuerdo que tenían gran paciencia con los continuos “por qués” y “cómos” con los que yo lo atosigaba. Incluso hubo varias ocasiones en las que tuvo que admitir que no podía responder mi pregunta, pero cuando volvía al día siguiente estaba totalmente equipado para lograrlo. Él fue un maestro de verdad.


El lector Derek Heron comparte con nosotros este diálogo:

Quizá recuerde que el 31 de octubre su sitio web presentó la historia de la “Clave de Resonancia”. Recibí un e-mail bastante descarado de Steven Lee [el vendedor del dispositivo fraudulento], quien obviamente leyó el artículo:

Hola, Derek, gracias por la publicidad para nuestro sitio: es fantástico. Si quiere más información sobre nuestros excelentes productos no hace falta que mienta y se presente como lo que no es, sólo pregunte, hágalo como le parezca.

Saludos, Stan Lee
Productos para la salud de última generación

Un artículo en su sitio web me intrigó, el Mejorador de Agua, en http://www.electronichealing.co.uk/products/waterenhancer.htm . El sitio web de “Sanación Electrónica” ofrece un servicio de “Ayuda Interactiva” que le permite al lector hacer preguntas sobre los productos en directo, de forma interactiva, así que hice algunas preguntas. Pasó una semana y no hubo respuesta. Como él señaló en el mensaje personal que me envió que estaba dispuesto a responder preguntas, le envié el siguiente mensaje:

Hola, me alegro de que le haya gustado la publicidad. La única razón por la que simulé tener un doctorado en Ingeniería Eléctrica fue simplemente para obtener una respuesta informada. Como escéptico, me gusta tomar mis propias decisiones sobre las cosas que me interesan. Cuando le envié el mensaje electrónico esperaba una respuesta que al menos indicara el uso de una tecnología plausible. Responder usando frases como “hablamos de agujeros negros” es muy irreflexivo.

He trabajado con computadoras en mi rol profesional por muchos años. No compraría una computadora sin saber exactamente lo que tiene dentro del gabinete. Del mismo modo estaría receloso de un vendedor que no pudiera decirme nada sobre la computadora que quisiera comprar. Ya que usted es incapaz de decirme nada sobre la tecnología que opera la Clave de Resonancia, naturalmente soy escéptico sobre su producto. Si está vendiendo un producto para tratar la salud, creo que es vital que sea capaz de responder a las requisitorias de forma educada e informada.

En su reciente mensaje dijo usted: “Si quiere más información sobre nuestros excelentes productos no hace falta que mienta y se presente como lo que no es, sólo pregunte, hágalo como le parezca”. Muy bien. Preguntaré. Hace poco envié otra pregunta a su sitio. La repetiré aquí. Me gustaría una respuesta más detallada; por favor, nada de agujeros negros.

El Mejorador de Agua: su sitio describe este artículo del siguiente modo: “El Mejorador de AguaTM es un dispositivo pasivo y no electrónico diseñado para mejorar el agua. El Mejorador de AguaTM se halla en una sólida caja de polipropileno de un vivo azul de 125mm de diámetro y contiene medios altamente programados capaces de contener y transmitir los patrones de resonancia energética de minerales, vitaminas y enzimas en el agua de forma totalmente interactiva”.

Si este dispositivo no es eléctrico, ¿cómo “transmite” los “patrones de resonancia energética” al agua? El acto de transmisión requiere energía (física básica) y una salida de energía requiere una entrada. ¿Dónde está la fuente de energía para alimentar la transmisión de “patrones de resonancia energética”?

Usted dice que el Mejorador de AguaTM contiene “medios altamente programados”. ¿Qué forma física tienen el medio o medios? ¿Cómo se programan estos medios? ¿Cómo pueden convertirse los programas (datos) en transmisión sin potencia?

Espero saber de usted.

Seis semanas después, todavía estoy esperando. Me pregunto si Steven Lee ha leído a Mark Twain, quien dijo una vez “es mejor mantener la boca cerrada y dejar que la gente piense que uno es un tonto, que abrirla y eliminar toda duda”.

Le tengo una sorpresa y una desilusión, Derek. Sospecho que no tendrá noticias del Sr. Lee, al menos en esta encarnación. Estos farsantes se salen con la suya con toda la cháchara pseudocientífica que pueden inventar, sabiendo que su lector promedio nunca hará preguntas ni requisitorias, en ninguna parte, sobre los términos supuestamente técnicos usados por gente como Lee. Está a salvo, sabe que está a salvo, y los preguntones como usted son una molestia menor. Por supuesto, si usted pudiera hacer que algunas autoridades federales o estatales se interesaran en perseguir a este hombre y su estafa, eso podría resultar. Ah, pero estoy fantaseando de nuevo…


Habrán notado que estamos en un nuevo año. Caray. Lo logramos. Para todos, nuestros mejores deseos por un 2004 de la era común que sea racional, feliz, productivo y ocupado.

(Firma de James Randi)

Notas

[1] 1 galón, en el original. [N. del T.]


Traducción autorizada. Artículo original propiedad de Fundación Educacional James Randi. Se prohibe su reproducción con fines comerciales.

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