
El 3 de marzo de 2008, en un popular show de televisión, Sanal Edamaruki, el presidente de Rationalist Internacional, retó al más "poderoso" mago tántrico hindú (practicante de magia negra) a que le demostrara sus poderes sobre él. Eso fue el inicio de un experimento sin precedentes. Después de que los cantos de mantras (palabras mágicas) y las ceremonias de tantra fallaron, el mago decidió matar a Sanal Edamaruku con "la máxima ceremonia de destrucción" durante una transmisión en vivo de televisión.
Ha habido un conflicto que ha prevalecido por largo tiempo en la historia de la cultura entre la ciencia y la religión, la razón y la pasión. Los teólogos han argüido incesantemente que hay "límites" para la investigación científica y ésta no puede penetrar "el reino transcendental"; los poetas han despreciado la lógica deductiva y el método experimental, los cuales sostienen quitan a las experiencias de sus cualidades sensitivas. La controversia actual entre las dos culturas de la ciencia y las humanidades es por eso familiar.
La ovnilogía es otro sistema de creencia en lo paranormal que muy bien puede expresar la tentación trascendental; al menos todos los signos en la actualidad parecen indicar esa dirección. Pero este sistema de creencia en lo paranormal es de una clase audaz y fascinante: la idea que la tierra está siendo visitada por seres altamente inteligentes y misteriosos de las lejanías -en este caso, entidades esquivas del espacio exterior-. La similitud de esta con la idea de la revelación es sorprendente: la diferencia es que esta nueva religión de la revelación está cubierta con las formas más últimas de la ciencia ficción.
¿Porqué tantos intelectuales condenan la Ilustración, la modernidad, la razón, la ciencia, incluso la libertad y la democracia, y señalan el humanismo como el problema fundamental, el archienemigo?
¿Puede un humanismo secular basado en la razón y dedicado a valores humanos prevalecer aún? Mi propia búsqueda en los 70 ha sacudido mi confianza en que el pensamiento mágico desaparecerá fácilmente y que el humanismo secular tomará su lugar
Preguntas antes relegadas a la especulación teológica y a tertulias estudiantiles de medianoche están ahora en el primer plano de la neurociencia cognitiva. En algunas cuestiones se ha alcanzado cierto consenso. En otras, el desconcierto es tan grande que quizá nunca lleguen a resolverse. Algunas de nuestras convicciones más profundas acerca de lo que significa ser humano han empezado a tambalearse.
Seguramente, a todo astrónomo, ya sea profesional o aficionado, estando en alguna conversación, le ha sucedido algo parecido a esto: "Perdón, ¿dices que eres astrónomo? Dime ¿qué sabes de los cáncer?" Y a uno, al menos a mí me pasa, se le empieza a calentar la sangre.
Como se ha señalado tantas veces, muchos intelectuales siguen presumiendo de no saber matemáticas o de ser ignorantes en cuestiones de ciencia, sin que por ello se dude de que sean cultos o educados. ¿Pueden seguir los intelectuales humanísticos siendo ajenos a las ciencias e ignorantes respecto a las implicaciones de los conocimientos científicos sobre el universo, sobre la vida y sobre la naturaleza humana? ¿Se puede seguir siendo culto sin saber ciencias?
"Precisamente una de las características de la ciencia moderna es el escrutinio escéptico, el no aceptar nada como cierto solamente por que lo dice alguien importante. De hecho el nacimiento de la ciencia moderna, con Galileo Galilei, estuvo rodeado por la tensión entre la Iglesia Católica y las observaciones cuidadosas del físico que no encajaban con la autoridad establecida: la Biblia y el famoso filósofo Aristóteles."
¿Por qué tantos pacientes inteligentes en otros aspectos y sus terapeutas pagan considerables sumas por productos y terapias de medicina alternativa, aún sabiendo que la mayoría de ellas son inútiles o peligrosas o no han sido sujetas a rigurosas pruebas científicas?. El autor propone un número de razones por las que esto ocurre.
Ya que el escepticismo es capaz de desafiar instituciones ya establecidas claramente funcionales en apariencia, pues para la duda no hay barreras; es por eso, que el ser humano busca acabar con sus inseguridades despejando las dudas que su realidad les presenta, pues para él, la realidad esta rodeada de ilusiones y mentiras, que lo obligan a buscar una verdad convincente y el escepticismo nos ayuda a esclarecerla...
El problema astrológico nace desde su impreciso origen "revelador", es imposible que la posición de un planeta como Venus interfiera en una relación social, dado que estas relaciones entre personas están basadas en aspectos puramente culturales.
La ciencia no es arrogante porque declare que unas teorías son falsas. Por el contrario, es extraordinariamente modesta, porque se basa en una permanente duda sobre sus propias afirmaciones, y porqué somete a ese mismo tratamiento a las más preciadas premisas.
"La manera en que los científicos utilizan la evidencia para aprender cosas del mundo es tan ingeniosa y complicada que no te la puedo explicar en una carta tan breve. Pero dejemos por ahora la evidencia, que es una buena razón para creer algo, porque quiero advertirte e contra de tres malas razones para creer cualquier cosa: se llaman 'tradición', 'autoridad' y 'revelación'".
El escepticismo es peligroso. Ésa es precisamente su función, en mi opinión. Es menester del escepticismo el ser peligroso. Y es por eso que hay una gran renuencia a enseñarlo en las escuelas. Es por eso que no encontramos un dominio general del escepticismo en los medios. Por otra parte, ¿Cómo evitaremos un peligroso futuro si no poseemos las herramientas intelectuales elementales para hacer preguntas agudas a aquellos que están nominalmente al cargo, especialmente en una democracia?
Una de las cosas que despertó nuestra curiosidad fue el "perfil religioso" de los procesados que a veces salía a flote en el curso de la instrumentación de los expedientes. Frases como "el verdadero juez es el que está allá arriba" (señalando hacia el cielo); "Yo sólo creo en la justicia de Dios" y una que otra cita bíblica alusiva al homicidio o al robo son comunes en los despachos judiciales.
La Sangre Acusadora sigue cumpliendo su rol, pero mediante el estudio de las manchas a la luz de las leyes de la Física; la forma, color y disposición de las mismas brindan información confiable acerca de su dirección, ángulo de caída, velocidad y procedencia, lo que permite reconstruir inductivamente el hecho.
Al comenzar las de ciencias naturales y de educación ambiental, muchos jóvenes como tú se preguntan ¿Por qué estudiar ciencias? ¿Para qué entrenarnos en el uso del método científico y la manera de pensar propia de las ciencias? En está página trataremos de dar respuesta a estas inquietudes.
¿Hasta dónde llega un pensamiento? ¿Llegaría más cerca o más lejos dependiendo de la intensidad con que pensáramos? ¿Cómo calcular la distancia a que llegaría nuestro pensamiento? ¿Llegaría más lejos si pensamos en una mosca que si pensamos en un elefante?
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