Jack Chick: el historietista que evangeliza con el miedo

Las religiones tienen personajes notables por muchas razones. Creadores de cismas, propulsores de nociones absurdas o dañinas, fanáticos perseguidores de minorías. Uno de estos personajes notables es interesante porque, pese a ser contemporáneo, ha llegado a especularse si realmente existe.

La historia oficial es que Jack Thomas Chick nació en Boyle Heights, California, en 1924. Luego de una infancia y adolescencia en la cual se dice que “ningún cristiano quería relacionarse con él por malhablado” y que todos acordaron no intentar convertirlo, porque estaban “convencidos de que sería el último hombre en la Tierra que aceptaría a Jesucristo”, estudió actuación y luego fue reclutado como soldado en el ejército estadounidense. A su regreso, conoció a su esposa Lola Lynn, quien se dice fue decisiva en su conversión, que se produjo mientras escuchaba el programa de radio The Old Fashioned Revival Hour, de Charles E. Fuller.

Luego de su conversión, Chick quiso dedicarse a evangelizar a otros, pero debido a su extrema timidez se sintió incapaz de hablar de religión con la gente. (De hecho, el hombre es tan tímido y reclusivo que dio sólo una entrevista en 1975. Las fotos e imágenes que circulan como supuestamente suyas no han sido verificadas.) Luego de que otro misionero le contara el impacto del Partido Comunista entre los chinos gracias a la difusión de libritos de historietas, concibió la idea de usarlos para su propia campaña de evangelización.

Las falacias típicas de las historietas de Jack Chick

El material de Chick produce una sensación extraña al leerlo con ojos adultos. En principio, definitivamente apela al terror como herramienta de convicción. El mundo está lleno de peligros, las actividades diarias más inofensivas esconden siniestras conspiraciones con los responsables más diversos, detrás de los cuales siempre se halla la influencia del demonio. Las posiciones de Chick son extremas, generadoras de odio y manifiestamente absurdas.

El mundo tal como lo presenta Jack Chick tiene estas características:

  • La mayoría de los ciudadanos adultos de los Estados Unidos no saben nada de Jesús, y cuando alguien les habla de él, se sorprenden. O apenas lo conocen vagamente.
  • Los homosexuales, los masones, los cultores de la wicca, los jugadores de rol y los que leen a Harry Potter están poseídos por demonios.
  • Los católicos, los musulmanes, los hindúes y los aborígenes adoran demonios.
  • Los ateos no adoramos demonios… somos demonios.
  • Hay una conspiración antiquísima que lo controla todo. La ciencia, la religión y la política son frentes que actúan en su nombre. El mundo es muy peligroso y lo domina el diablo.
  • Uno de los participantes más importantes de esta conspiración satánica mundial es la Iglesia Católica Romana, que según este escenario es una religión pagana babilónica disfrazada y tiene la culpa de todas las guerras y las tragedias desde la creación. Y supuestamente el Islam es una organización respaldada por la Iglesia Católica, o al menos lo fue al principio.
  • La evolución es una religión, que exige fe y lealtad de sus adherentes y prohibe el teísmo. Por supuesto, esta religión de la evolución es maligna, está respaldada por científicos locos y promueve el supremacismo blanco.
  • La gravedad puede ser real o no, pero no importa porque Jesús lo controla todo.
  • Jugar Dungeons & Dragons otorga superpoderes en la vida real, así que no hay que jugarlo; todo el mundo sabe que lo que es divertido es malo. Y como son poderes malos, la gente se vuelve mala cuando los obtiene.
  • Chick es un seguidor del movimiento King James Only, más precisamente de la facción más estricta, que afirma que la Biblia del Rey Jacobo es la única versión válida, y que las otras versiones son falsificaciones creadas por el Diablo. Extrañamente, los puritanos, que tanto elogia Chick, se inclinan por la biblia de Ginebra.

Las nociones de Chick sobre la evolución de los dinosaurios

Chick es un decidido antievolucionista. Muchas congregaciones religiosas utilizan como “refutación” de la evolución el libro “¿Abuelito?”, de Chick Publications, que se considera el panfleto antievolucionista más difundido de la historia. La mayoría de los argumentos allí contenidos citan a Kent Hovind, pese a que Hovind carece de credenciales apropiadas sobre el tema de que se trata, su tesis es de pésima calidad y sus afirmaciones contradicen las declaraciones de expertos auténticos en el tema. (Sin Dioses ha publicado una extensa refutación de “Abuelito” en sus páginas, por lo que recomendamos a los lectores interesados remitirse a ella.)

Las historias suelen ser contadas con sencillez, aunque siempre se encuentran llenas de falacias. Los profesores que enseñan biología son ignorantes, no saben discutir y quedan “abrumados” cuando les mencionan a Jesús. Desde luego, no replican a afirmaciones absurdas sobre el pasado de la vida en la Tierra, ya que saben tanto como Chick del asunto: muy, muy poco. Por supuesto, hay innumerables falacias lógicas presentadas de forma que un niño o una persona simple no las detecte, por lo que para una mente descuidada no son inofensivos.

Como mecanismo de “difusión”, las historietas de Chick tienen los mismos problemas que la mayoría de las herramientas de evangelización: hace afirmaciones sin base, sin proponer demostrarlas y sin sentir el menor reparo por representar de forma incorrecta, ridícula o incompleta aquello que ataca o a lo que se opone. La única fuente citada profusa y generosamente es la Biblia (la versión del Rey Jacobo en inglés, o bien la Biblia Reina-Valera Gómez 2010 en castellano, las únicas que Chick Publications considera apropiadas). Todo lo que no siga su estrecha visión de la realidad (según la concepción de bautista independiente de Chick) es maligno, destructivo y obra directa del demonio, y así lo exhibe en numerosos tratados.

Afirmaciones sin base, amenaza de terribles castigos: una muy apropiada literatura infantil

Desde luego, en los países con mayoría católica, estas publicaciones no son difundidas con amplitud, pero aún así, en círculos relacionados con adventistas o testigos de Jehová, en ocasiones pueden verse libros y panfletos publicados por Chick Publications, en especial los que “refutan” de forma simplificada los argumentos de los ateos y los racionalistas. Esto se usa como “entrenamiento” para responder a las preguntas más habituales de la gente que los atiende en sus casas.

Para una mente desprevenida, desprovista de las armas derivadas del pensamiento empírico y racionalista, estos tratados en formato de historieta podrían producir innecesarios temores y absurdas concepciones reñidas con los hechos. Incluso creyentes adultos, convencidos y acríticos, han sido capaces de alegar seriamente que Chick Publications son una fuente de salvación (véase en este sentido una de nuestras Cartas de la Edad Media, titulada “Engañados de Lucifer arderán”), por lo que no los consideramos inofensivos. A largo plazo, en audiencias que no desean investigar las afirmaciones que contienen ni saben cómo, podrían resultar dañinos.

En todo caso, resulta esencial adiestrar en el uso de las herramientas de la razón desde edad temprana, reclamando no creer nociones por impulso o por autoridad o tradición, sino por razones respaldadas por la evidencia. En un mundo ideal, los niños serían apartados de toda enseñanza religiosa hasta después de los 10 años, y luego de esa edad sería útil algún tipo elemental de mitología comparada para dejar claro el concepto de que los dioses de hoy y los de antaño no son tan distintos. En esas condiciones, las historietas de Jack Chick producirían el único efecto que debería esperarse de ellas: la risa. (O en el peor de los casos, una horrorizada fascinación ante el absurdo de su contenido.)


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