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Génesis 6: La maldad de los hombres - Noé construye el arca

por Marisa Alba Bustos

Hoy llegamos a una nueva fábula, esta vez representada por el diluvio universal en la que Dios castiga la maldad de los hombres, esos malvados hombres que se le rebelaron desde el principio de su creación, es indudable que algo le salió mal al dios todopoderoso e infinitamente sabio, aquel que nos creó parece que no sabía lo que iba a suceder y se declara decepcionado del derrotero que han tomado sus criaturas. Y naturalmente toma medidas, toma cartas en el asunto y se le ocurre la gran idea, destruir completamente al hombre que el mismo creó. Para corregir la maldad del hombre lo mejor es destruirlo completamente, ¿acaso eso no es el reconocimiento de un fracaso total en su labor creadora? Para eliminar lo que él considera un mal no se le ocurre mejor idea que producir un mal mucho mayor, destruirlo todo.

Como siempre la Biblia, es decir Dios con sus propias palabras se nos vuelve a presentar como un dios entre ignorante y cruel. Un dios que de sabio y de bondadoso no tiene nada. Si recordáis, a Dios le parecieron muy bien las ofrendas de Abel mientras que permaneció indiferente a las de Caín sembrando los celos en su mente. Aparentemente no había razones para que eso sucediera, pero claro que las había, la Biblia es muy sabia y da explicación a todo, aunque no lo parezca. Basta fijarse en que Abel era ganadero y Caín agricultor, las ofrendas de uno eran corderillos, las del el otro eran alcachofas, espinacas, lechugas y cosas así. Aunque parezca mentira eso fue lo que provocó el rechazo de Dios a las ofrendas de Caín, parece que Dios era bastante mas carnívoro que vegetariano, al menos así lo dice la Biblia en:

Éxodo 29-18
Y quemarás todo el carnero sobre el altar; es holocausto de olor grato para Jehová, es ofrenda quemada a Jehová.
Génesis 8:20
Y edificó Noé un altar a Jehová, y tomó de todo animal limpio y de toda ave limpia, y ofreció holocausto en el altar.
Génesis 8:21
Y percibió Jehová olor grato; y dijo Jehová en su corazón: No volveré mas a maldecir la tierra por causa del hombre; porque el intento del corazón del hombre es malo desde su juventud; ni volveré mas a destruir todo ser viviente, como he hecho.

En fin, que parece que el olor de corderillo asado enternece el corazón de Jehová y le hace hasta arrepentirse de sus decisiones.

La maldad de los hombres

Génesis 6

Génesis 6:1
Aconteció que cuando comenzaron los hombres a multiplicarse sobre la faz de la tierra, y les nacieron hijas,
Génesis 6:2
que viendo los hijos de Dios que las hijas de los hombres eran hermosas, tomaron para sí mujeres, escogiendo entre todas.

Una nueva división se genera en la mente de Dios, por un lado están los hijos de Dios, y por otro las hijas de los hombres. No tengo muy claro lo que esa división significa, pero parece que una vez mas el mismo Dios confirma que en la Tierra había dos clases de criaturas humanas, por un lado los hijos de aquellos que el mismo creó, hijos de dios. Y por otro las hijas de los hombres, posiblemente se refiera a las hijas de aquellos otros hombres que el no había creado y que ya hemos visto que en otro versículo de la Biblia los llamaba "cualquiera", seguramente aquellos "cualquiera" que podían matar a Caín si lo encontraban. En cualquier caso parece que los descendientes de dios eran todos varones, y los descendientes de los hombres eran todas hembras, dado que ni siquiera se les plantea la situación contraria, es decir que las hijas de Dios pudieran tomar para sí a los hijos de los hombres.

Génesis 6:3
Y dijo Jehová: No contenderá mi espíritu con el hombre para siempre, porque ciertamente él es carne; mas serán sus días ciento veinte años.

¡Vaya! ya empieza Jehová a darse cuenta de el hombre es carne, el que nos había creado comprende finalmente que nos hizo de carne. ¿Pero qué quiere decir que su espíritu no contenderá para siempre con el hombre? ¿Acaso vuelve a reconocer que estaba equivocado y que es lógico que el hombre sucumba a las tentaciones de la carne? Menos claro queda todavía eso de que sus días serán ciento veinte años. No sé si lo que quiere decir es que los años máximos del hombre serán ciento veinte, o que aquellos que se mueren antes de haber cumplido los ciento veinte años, se mueren antes de tiempo y sin su permiso.

Génesis 6:4
Había gigantes en la tierra en aquellos días, y también después que se llegaron los hijos de Dios a las hijas de los hombres, y les engendraron hijos. Estos fueron los valientes que desde la antigüedad fueron varones de renombre.
Génesis 6:5
Y vio Jehová que la maldad de los hombres era mucha en la Tierra, y que todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente el mal.
Génesis 6:6
Y se arrepintió Jehová de haber hecho hombre en la Tierra, y le dolió en su corazón.

¿Cómo que se arrepintió? ¿es posible que Dios se arrepienta? ¿Acaso no sabía lo que iba a suceder cuando nos creó? ¿Y si lo sabía por qué iba a arrepentirse?

Génesis 6:7
Y dijo Jehová: Raeré de sobre la faz de la Tierra a los hombres que he creado, desde el hombre hasta la bestia, y hasta el reptil y las aves del cielo; pues me arrepiento de haberlos hecho.

¡Toma castañas! el buen Yavé confirma que se arrepiente de habernos creado, está claro que algo le salió mal al diseñarnos y decide eliminarnos, y con nosotros a todos los seres vivos, a todas las bestias de la tierra. Pero, parece que se le olvidó un detalle, ese todos no incluía a los peces. Por el tipo de castigo que se proponía parece que los peces no sólo no se iban a extinguir sino que además se encontrarían como pez en el agua. Una vez más hay que admitir que las palabras de Dios no son absolutas, que el "todos" no significa todos, que el "universal" no significa universal y que cuando creó a la primera pareja humana ya había otros hombres y mujeres que el no creó y que se llamaban "cualquiera".

Génesis 6:8
Pero Noé halló gracia ante los ojos de Jehová.

Supongo yo que fue en estos momentos cuando Noé ofreció como sacrificio un corderillo a Dios, y a Dios le pareció grato el olor de la carne asada, al parecer el tufillo le hizo cambiar de idea de exterminarnos por completo, y dijo, los exterminaré, pero no del todo, dejaré simiente para repoblar la Tierra más tarde.

Noé construye el arca

Génesis 6:9
Estas son las generaciones de Noé: Noé, varón justo, era perfecto en sus generaciones; con Dios caminó Noé.
Génesis 6:10
Y engendró Noé tres hijos: a Sem, a Cam y a Jafet.
Génesis 6:11
Y se corrompió la Tierra delante de Dios, y estaba la Tierra llena de violencia.
Génesis 6:12
Y miró Dios la tierra, y he aquí que estaba corrompida; porque toda carne había corrompido su camino sobre la Tierra.
Génesis 6:13
Dijo, pues, Dios a Noé: -He decidido el fin de todo ser, porque la Tierra esta llena de violencia a causa de ellos; y he aquí que yo los destruiré con la Tierra.

Parece ser que Dios nos enseña con su propio ejemplo que a la violencia se la combate con más violencia, una vez exterminado el hombre ya no habría más violencia en la tierra, reinaría la paz de los cementerios.

Génesis 6:14
Hazte un arca de madera de gofer; harás aposentos en el arca, y la calafatearas con brea por dentro y por fuera.
Génesis 6:15
Y de esta manera la harás: de trescientos codos la longitud del arca, de cincuenta codos su anchura, y de treinta codos su altura.
Génesis 6:16
Una ventana harás al arca, y la acabarás a un codo de elevación por la parte de arriba; y pondrás la puerta del arca a su lado; y le harás piso bajo, segundo y tercero.
Génesis 6:17
Y he aquí que yo traigo un diluvio de aguas sobre la Tierra, para destruir toda carne en que haya espíritu de vida debajo del cielo; todo lo que hay en la Tierra morirá.
Génesis 6:18
Mas estableceré mi pacto contigo, y entrarás en el arca tú, tus hijos, tu mujer, y las mujeres de tus hijos contigo.

En su gran misericordia Yavé decide que el exterminio no será completo, Noé y sus hijos serán los encargados de repoblar el mundo más tarde.

Génesis 6:19
Y de todo lo que vive, de toda carne, dos de cada especie meterás en el arca, para que tengan vida contigo; macho y hembra serán.
Génesis 6:20
De las aves según su especie, y de las bestias según su especie, de todo reptil de la tierra según su especie, dos de cada especie entrarán contigo, para que tengan vida.
Génesis 6:21
Y toma contigo de todo alimento que se come, y almacénalo, y servirá de sustento para ti y para ellos.
Génesis 6:22
Y lo hizo así Noé; hizo conforme a todo lo que Dios le mandó.

Es una pena que Dios no explique como logró Noé meter en el arca a todos los animales existentes, es una pena que el dios que se muestra tan detallista en algunas ocasiones, no lo sea tanto en otras, me gustaría saber si Noé se fue hasta los polos a capturar osos polares y pingüinos. Me gustaría saber como logró que sobrevivieran en el arca osos polares y camellos al mismo tiempo. Quizá el mismo Dios no sabía por aquel entonces que los climas que necesitan unas especies y otras son incompatibles. Me pregunto si lograría Noé introducir los seres microscópicos, no debían resultar fáciles de ver en aquella época. Me hubiera gustado saber como se apañó para introducir los animales de América, o de Australia. Seguramente Noé no tenia ni idea de que esos continentes, con una inmensa variedad de animales existían, pero Dios si que lo debía saber. En fin que es una pena que el buen Dios, tan detallista en algunas cosas, sea tan tacaño en detalles cuando se trata de otras. Parece que eso de aportar pruebas de sus acciones no se le daba muy bien, una vez mas las cosas suceden por que sí, por que así lo dice y lo quiere el dios de los creyentes.

Con lo bien que nos hubiera venido una larga relación de las especies que Noé introdujo en el arca para saber si estaban todas, para saber cuantas de ellas se habían creado después del diluvio, y sobre todo para saber que el diluvio existió realmente. Una vez más una se queda con la sospecha de que aquellos que escribieron el Génesis, y dijeron que era la palabra de Dios, no tenían ni idea de lo que decían. Otra vez la palabra de su dios manipulada por la ignorancia de los hombres. Y en esto dicen que creen los cristianos, ya hay que ser crédulos. ¡Válgame Dios!

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