Un grano revela millones de años climáticos en la Antártida

Climatología. Varios equipos se concentraron en investigar el pasado climático de la península más al norte del continente a través de una reconstrucción de muestras de plantas que se encontraban sepultadas bajo el hielo

Imaginen indicar el grado de glaciación de una zona del planeta tras la investigación de granos de polen enterrados bajo el hielo. Ciertamente, la forma en que estos científicos arriban a sus resultados es impresionante. En esta ocasión, para los investigadores es el primer récord detallado y directo que tienen sobre la Antártida, una pista que revela que la última reliquia de vegetación existió en el continente hace unos doce años y se encontraba en una tundra en la península del norte.

Estamos atravesando por un controvertido calentamiento global. Grupos distintos niegan muchos de los hechos o los descartan. Los estudios, por supuesto, continúan aproximándonos a lo que ocurre y nuestro efecto real en el asunto y estudian, además, cómo fue el proceso durante su historia. Es necesario conocer cómo funciona el planeta para comprenderlo mejor. Este estudio se trata, precisamente, de la reconstrucción más detallada de la glaciación en esta zona que, justamente, se ha estado calentando de forma progresiva en las más recientes décadas; de hecho, los glaciares en la península se derriten y ha comenzado la sana especulación por el planeta sobre cómo el resto del hielo en el continente está reaccionando a las temperaturas globales.

“En el período más caliente de la tierra en un pasado de 55 millones de años, Antártida no tenía hielo y estaba llena de bosques y el hielo que se ha formado allí, que contiene más de dos tercios del agua fresca de la tierra, comenzó a formarse hace 38 millones de años”, explica John Anderson, geólogo y autor principal del estudio de la Universidad Rice.

La península que hoy nos concierne fue precisamente la última en obtener el hielo y es, además, la que ahora experimenta más incremento en su temperatura, de hecho, el calor ha aumentado anualmente seis veces más rápido que el average anual a nivel mundial.

“Existe un debate que no termina sobre qué tan rápido la glaciación progresó en Antártida. Hemos descubierto que el fósil récord no es ambiguo, la expansión glacial en la Península de la Antártida fue un proceso largo y gradual que estuvo influenciado por cambios atmosféricos, tectónicos y oceanográficos”, explicó Sophie Warny, geóloga en la Universidad del Estado de Louisiana que se especializa en palinología rama que trata el estudio de polen y esporas. Warny dirigió la reconstrucción.

Junto a Rosemary Askin, las mujeres se pasaron tres años examinando miles de granos de polen individuales que estaban preservados en sedimentos de lodo debajo del suelo oceánico que comienza en la costa de la península. Así encontraron las especies exactas de las plantas que existían allá hace 36 millones de años. Asombroso.

“El récord de polen las capas de sedimentación era precioso, tanto en su riqueza como en su profundidad. Nos permitió construir una imagen detallada del declive rápido de los bosques durante el final del Eoceno, unos 35 de millones de años atrás, y así pasando por la glaciación masiva que ocurrió a mediados del Mioceno, hace 13 millones de años”, explica Warny.

Cien pies bajo el sedimento

Y la profundidad no era sólo del polen ya que obtener estas muestras no fue nada fácil. Se encontraban a 100 pies debajo de densa roca de sedimento en sitios muy fríos, casi todos cubiertos de hielo. Anderson es un veterano de 25 años en expediciones a la Antártida y se pasaron más de diez años buscando el dinero que fundaría el taladro que rompería el hielo mientras ellos buscaban el polen. El proyecto, llamado SHALDRIL, logró reconstruir el clima pero fue otra tarea difícil también. Ciertamente, fueron años de taladro, años de reconstrucción de polen y más años de esfuerzo, por parte de Steven Bohaty de la Universidad de Southampton, para obtener la edad precisa de cada muestra.

“Había que examinar cada característica y determinar dónde se había desarrollado, si debajo de hielo, en condiciones marinas o en un escenario combinado; luego teníamos, con otros miembros, que contar, categorizar y hasta examinar la textura en la superficie de miles de granos de arena que fueron preservados en los sedimentos. Gradualmente, fuimos uniendo una cosa con la otra y vimos la historia de la península y cómo ha ido cubriéndose de glaciares en los últimos 36 millones de años”, explica Anderson.

Los investigadores esperan que esta nueva pieza encaje bien con los demás fragmentos que poseen sobre el gran rompecabezas que es el cambio climático en el planeta.

En la imagen, la semilla del árbol Nothofagus fusca, uno de los miles examinados en la etapa del proyecto que buscaba las especies exactas de plantas que existieron en la Península de Antártida y cuándo se extinguieron. El hielo comenzó a formarse allá hace 36 millones de años.


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