Científicos curan el cáncer en ratones

El 10 de julio de 2002, investigadores en la Universidad de Johns Hopkins en Estados Unidos anunciaron un gran avance en el estudio del cáncer. En una fascinante investigación genético-detectivesca, los científicos trazaron e identificaron una familia de genes culpables de producir varios tipos de cáncer. Este grupo genético se mueve alrededor de un gen en particular conocido por los expertos como Myc. Myc se encontraba en la lista de los más buscados de la investigación oncológica actual y, desde entonces, varias investigaciones se han estado llevando a cabo para entender mejor su funcionamiento, qué ocurre cuando se activa y qué hacer para desactivarlo.

Ayer, una nueva investigación publicada en el diario científico Nature anunció algunos resultados preliminares dentro de la investigación con esta familia de genes. Para entender las investigaciones es mejor conocer un poco sobre los animales genéticamente diseñados para la investigación científica.

Junto a los avances en el estudio del genoma, quizás con el fin último de eliminar las enfermedades hereditarias, la ciencia posee una herramienta indispensable en la experimentación genética, se trata del ratón diseñado. Estos animalitos son modificados genéticamente y convertidos en roedores transgénicos, para que padezcan de alguna enfermedad producida por la modificación o alteración de un gen. Los ratones diseñados pueden tener un gen que cause leucemia o, como en el caso actual, que promueva la formación de tejido cancerígeno en el hígado.

Una vez los investigadores tienen sus ratoncitos diseñados, comienza el estudio y el análisis de los cambios genéticos en los genes que se quieren estudiar. En este caso, investigadores de la Universidad de Stanford utilizaron un antibiótico común, conocido como doxiclina, para bloquear la función de Myc. Para sorpresa de los científicos, el antibiótico no sólo detuvo el cáncer sino que, además, convirtió las células cancerígenas, ya existentes, en células normales.

Es un gran avance que nos permite pensar en nuevos medicamentos que desactiven este gen. De esta forma, el cáncer será bloqueado. La mejor noticia ha sido encontrar que este antibiótico logra restablecer el orden celular que se pierde con el cáncer”, escribió el doctor Dean Felsher, uno de los autores del estudio.

El problema con el cáncer es que las células se descontrolan y no dejan de dividirse. Esta división continua hace que algunas de estas células se vuelvan cancerígenas. La función del gen Myc, precisamente, es controlar la división celular, sin embargo, mutaciones y alteraciones en él producen el descontrol. El Myc normal, que tenemos todos, se desactiva una vez las células se han dividido pero el Myc mutado continúa activo todo el tiempo. La doxiclina actúa sobre Myc y no sólo detiene la división sino que convierte a las células cancerígenas existentes en células normales.

Responsable de una en cada siete muertes por cáncer

De acuerdo con la doctora Elaine Vickers del Centro de Investigación para el Cáncer, en Gran Bretaña, este gen es responsable de una en cada siete muertes por cáncer en el mundo. “Esta investigación es sumamente interesante porque nos acerca a un tratamiento genético contra esta terrible enfermedad. Además, añade otro peldaño en la escalera de investigación que se ha estado realizando en esta área. Todos estos resultados sugieren que bloquear a Myc puede ser efectivo en los tratamientos futuros contra el cáncer”, explicó la investigadora para PBS.

Para cuatro tipos de cáncer

La técnica utilizada en el laboratorio para contrarrestar el daño de la mutación del gen Myc funciona mucho mejor con cuatro tipos de cáncer en particular. El doctor Felsher y sus colegas explican en el estudio que esto se debe a que estas condiciones en específico se inician en las células epiteliales que son las que delinean o cubren los órganos en el cuerpo.

Las clases de cáncer que pueden ser tratadas actuando en el gen Myc para bloquear la enfermedad son:

  • El cáncer de mama.
  • El cáncer de próstata.
  • El cáncer en el intestino.
  • El cáncer de hígado.

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