Una especie perdida es reencontrada

Disciplina. Investigadores británicos han descubierto interesantes factores en las islas Cornualles, entre ellos, una hembra preñada de unos murciélagos de orejas largas que se pensaba desaparecido.

Las islas británicas en Cornualles son preciosas. De esos espacios repletos de mar azul y verde, realmente paradisíacos, se hizo famosa Scilly, con la más reciente boda real y el potencial de una estupenda “luna de miel”; por supuesto, no es de eso que vamos a hablar aquí. Esta isla es hoy mucho más importante debido a una presencia que no se detectaba por más de cuarenta años y, si le gustan los murciélagos, no debe dejar de leer esta noticia.

La especie realmente esta “perdida”. No obstante, una hembra marrón de largas orejas y preñada fue la primera en ser descubierta por una bióloga de la Universidad de Exeter, la doctora Fiona Mathews y su equipo, quienes usaron un estudio de seguimiento de huellas por radio para monitorear la actividad de los murciélagos de la isla. Veamos un poco de esta interesante historia.

Sucede que estos murciélagos de largas orejas, conocidos científicamente como Plecotus auritus, fueron vistos por última vez en estas islas en los años sesenta. Estos murciélagos son distintos. Conocemos a estos animalitos por sus sonares, los radares han copiado su perfecto sentido de ecolocación, pero esta especie no usa tanto la ecolocación como otros murciélagos sino que se valen de sus largas orejas para detectar los sonidos de las orugas cuando se mueven en las hojas de los árboles. Las orugas, por supuesto, son el alimento principal de estos animalitos. Estas características, y el hecho de que cazan y vuelan en las oscuras noches haciendo pocos sonidos (son conocidos como los murciélagos susurrantes), hacen casi imposible que los detectores los revelaran.

“Nos sorprendimos mucho cuando los descubrimos, especialmente porque el animalito es hembra y está preñada, lo que nos dice que existe una colonia reproductora. Primero resolvimos el misterio de la desaparición anual de una enorme colonia común conocida como pipistrelle. La respuesta era que se habían mudado de lugar. Pero también encontramos que estos murciélagos de orejas largas vivían en un pino”, explica la bióloga.

Las orejas de estos animales, nos cuentan los expertos, miden tres cuartos de la longitud de la cabeza y el cuerpo y los animales las doblan cuando están descansando. Más aún, la especie es muy vulnerable a sus predadores, ¡los gatos domésticos!, porque vuelan muy pegaditos al suelo. Además de las orugas, los murciélagos de grandes orejas comen mariposillas nocturnas y son parte de las 18 especies de murciélagos pertenecientes a las islas británicas.

La importancia de los árboles

“Descubrimos a este individuo en un pino, almorzando por toda la costa, alimentándose en los olmos, hay avenidas de ellos en la isla. Ahora sabemos que están allí y los grupos conservacionistas han comenzado a mejorar el entorno para ellos. Esto incluye plantar más olmos, y pinos en general, que atraigan los insectos que tanto les gustan, restringir la luz en las zonas claves ya que la luminosidad limita que estos animales salgan a comer y, además, están reemplazando todos los árboles que se mueren en la costa”, explica Mathews.

Hasta el momento, sólo se tenía evidencia de que los pipistrelles comunes eran residentes permanentes de Scilly. De acuerdo con información de IOS Grupo de Murciélagos, fundado en el 2006, este estudio ha comprobado que en estas islas también habitan los pipistrelles sopranos, pero lo más emocionante ha sido descubrir a los de largas orejas.

Confirman lo que sospechaban

“Esta investigación ha confirmado lo que sospechábamos desde hace mucho, que los murciélagos de orejas grandes viven y se reproducen aquí. El trabajo demuestra lo que muchos individuos nos han dicho que han visto pero sin pruebas, ahora tenemos las evidencias. Estudiar estas hermosas criaturas será la prioridad del grupo IOS para los próximos años”, dice Mike Gurr, director del grupo ecológico.

Para Mathews, los estudios deben pormenorizarse en descubrir formas y lugares donde la reproducción avance sin problemas.

“Los murciélagos pueden vivir por más de 20 años pero se reproducen muy despacio. Como no forman nidos, las madres deben buscar un lugar donde los bebés puedan estar cálidos y protegidos mientras los adultos salen a buscar comida. Felizmente usarán agujeros en los árboles, cajas de murciélagos y desvanes con estos fines. La última colonia que conocimos en la isla desapareció cuando perdió el lugar donde habitaban en un edificio y ahora tenemos la oportunidad de revertir sus fortunas”, explica Mathews.


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