El antropocentrismo religioso o el suicidio gradual de la humanidad - Sin Dioses : Sociedad y Religión

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El antropocentrismo religioso o el suicidio gradual de la humanidad

por Carlos Portillo

El Hombre se pregunta, no como individuo sino como parte de todo, quienes somos y hacia donde vamos, quien esta detrás de todo este escenario de lo vivo, y cual es su rol en él. La curiosidad que nos caracteriza como especie ha asomado estas preguntas; pero tan pronto es formulada, una serie de sentimientos de culpabilidad, una sensación innata de maldad, algo que nos recuerda al pecado original, nos obliga a recapitular. Respuestas en torno a lo metafísico y espiritual se elevan instantáneamente en su pensamiento, dándole una respuesta casi inmediata, una respuesta inmune, que minimiza sus aptitudes racionales como humano, y le arrodilla ante un ser divino , del cual no se atreve a dudar ni un segundo.

Pero toda respuesta inmune tiene por supuesto un beneficio para el individuo, sea ficticio o no. ¿Cuál es?? ¿Es paz? ¿Tranquilidad? Obviamente no lo es.

El éxito de las religiones se basa en su capacidad de amortiguar los infortunios a los que estamos expuestos: como los desaciertos y en especial, la muerte. Esto es algo que se nota fácilmente, en esa actitud recurrente de nombrar al Dios siempre que algo malo pasa, o pidiéndole que nunca pase. Es aquí donde es inminente su necesidad.

En la ideología Darwinista hablamos de que todas nuestras actitudes y aptitudes son parte de adaptaciones al medio natural donde nos desenvolvemos. ¿No es entonces obvio que las religiones, sin importar su irrealidad, son también adaptaciones elaboradas en el proceso evolutivo?

En una mente escéptica y científica, las probabilidades valen y son parte de tus decisiones, así como de tus sentimientos. Tan pronto sales de tu casa, las probabilidades de que te roben, de que choques tu auto, de que puedas morir en cualquiera de estos acontecimientos, aumenta considerablemente. Eso no sólo crea un temor por perder tu vida, si no también de que los más allegados a ti, la pierdan. Puedes tratar de olvidarte del tema, pero la constante observación de caras extrañas aumentan tu desconfianza y te hacen paranoico. Desmond Morris, en su famoso libro, El Simio Desnudo, escribe sobre la impersonalidad de la humanidad actual. Una impersonalidad que aumenta con el número de personas alrededor, y que crea un desequilibrio de nuestra mente, y hacen cada vez más difícil lograr estar tranquilo. Verdaderamente tranquilo para pensar claramente. Es entonces verdad que las religiones crean en el humano un colchón de ideas que, por decirlo así, amortiguan la caída. Y a pesar de la deshumanización creada por la sobrepoblación y la presión social, la mayoría de la gente ha logrado una vida maravillosa debido a su lazo irrompible con algún ser divino.

Es impresionante ver a una persona morir de leucemia, y a su vez agradecer a Dios por una vida maravillosa, confiando en que alguien o algo, la escogió para pasar a una vida mejor. Así como nuestros reflejos nos pueden salvar de un golpe doloroso, las religiones pueden salvar al hombre de una vida dolorosa o de momentos dolorosos. No quiero decir que en una vida sin las religiones no hay belleza.

Fuera de los eventos que nos ocasionan perdidas, que sí pueden ser dolorosas; la vida basada en la percepción científica, cruda y real, nos abre un mundo nuevo, inexplorado, que te sorprende minuto a minuto. En este mundo, cada segundo se convierte en el mejor momento de tu vida.

Pero este es otro tema, que seguro retomaremos luego, volvamos al hecho de que la adaptación cultural religiosa cabe dentro de los conceptos darwinistas y está justificada. Si es así, los religiosos se preguntarán, ¿cuál es el afán de la comunidad científica en erradicar el conformismo y la idolatría religiosa? ¿De qué se quejan entonces?

Lamentablemente, las religiones resultaron para la humanidad creciente y progresista un boomerang que tiene el potencial de decapitar nuestra capacidad de reconocernos a nosotros mismos como parte de la naturaleza. Me explico. Nacemos, y mientras crecemos se nos da con toda la buena intención del mundo, una realidad basada en la existencia de un Dios Todopoderoso, donde todos tus pasos y tu destino ya está escrito y todo aquello que no entiendes o no puedes explicar, es aceptado como voluntad de ese Dios. La curiosidad, el escepticismo y la lógica, son desterradas de tu mente y consideradas Pecado Original.

Pero quizás la característica mas dañina es que se asume y se considera al Hombre como un ser especial, mas allá de todo lo animal, por encima de todas las otras especies. He aquí el Boomerang. La aceptación y perseverancia de la ignorancia a nivel mundial, ha permitido la destrucción de los Bosques Tropicales, nuestra principal fuente de Oxigeno, la contaminación de las aguas, el desequilibrio indiscriminado de los últimos ecosistemas naturales, y la barbarie que se comete con todos los otros seres vivos. La incomprensión de nuestra verdadera humanidad, son la causa fundamental de todo racismo, guerra, y violencia alrededor del mundo. La falta de criterio objetivo hace vulnerable a la gente a los engaños y persuasiones del comercio.

Se tiende a pensar que esta disposición del hombre, esta necesidad por creer cualquier cosa que le sea dicha, por ser "beneficiosa" es también natural y no podemos desecharnos de esa actitud. Pues yo pienso, que eso es totalmente falso, que la curiosidad humana es el motor de nuestra evolución, y que su supresión, en un planeta con billones de ideas y bits de información, sólo crean mayor intolerancia , mayor confusión y mayor desigualdad, características que describen muy bien a este lugar del universo con 95 por ciento de su población dominante siendo religiosos convencidos.

Una vez más, es lamentable que el efecto de esto no pueda ser revertido y que quizás para el tiempo que lo sea, no quede nada natural que admirar. Y como suele repetirse en la humanidad, sólo después de un tiempo prolongado, nos damos cuenta de lo que perdimos. Es algo que se nos escapa de las manos. La ignorancia en este sentido no es algo que afecta a la gente no educada solamente. Esta ignorancia se extiende a los gobiernos, a los presidentes de todos los países, lo cual es más lamentable ya que en ellos recaen las decisiones más importantes con respecto a la conservación y en cuanto a la utilización de los recursos. Pero de ellos, no podemos esperar mucho, y menos de aquellos encargados de los países pobres, ya que su misma naturaleza política se basa en la persuasión para llegar al poder.

Puede pasar que entonces en un futuro, ese "pecado original", que todos llevamos por dentro vuelva a retomar las riendas de nuestra percepción del mundo, y con ello, la tolerancia, la comprensión de nuestra naturaleza animal, y posición entre lo viviente.

Es una tarea difícil, dado que las religiones se han caracterizado por su efectiva transmisión de generación en generación, pero si algo nos enseña la comprensión del proceso evolutivo, es que los cambios graduales favorables en cualquier individuo, al irse acumulando, convierten a este en un individuo mejor adaptado a su ambiente. En nuestras manos está abrir los ojos, disfrutar la vida en su versión más natural y real, cultivar el asombro por lo que se nos ha quitado de raíz: la verdad.


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