Excéntricas parejas de baile en el Sistema Solar

El sistema solar sigue repleto de sorpresas. Si nos alejamos del planeta Tierra, en una pequeña y ligera nave, y viajamos entre las órbitas de Marte y Júpiter, encontraremos asteroides y objetos que parecen pertenecer a un proyecto planetario abortado por colisiones prematuras y otras variables aún desconocidas. Si continuamos nuestro viaje interplanetario y conseguimos llegar al borde de nuestro sistema, más allá de la órbita de Neptuno, nos encontraremos con un área poco estudiada aún pero llena de interés para el conocimiento sobre la evolución planetaria. Se trata del Cinturón de Kuiper, un lugar 40 veces más lejos que un viaje de la Tierra al Sol y repleto de variados objetos planetarios. En la “entrada” al cinturón nos encontraremos con el planeta Plutón y su satélite Charón, quienes ahora pertenecen a los sistemas del Cinturón.

Allí, los astrónomos han encontrado otros sistemas binarios similares al de Plutón, es decir, dos objetos que se orbitan el uno al otro, hasta el momento han contado siete y las sorpresas no terminan ahí.

El primer objeto hallado fue denominado 1998 WW31. Ha sido en este mes de abril cuando el equipo se animó a publicar estos hallazgos, aunque los resultados de las observaciones ya estaban en manos de otros astrónomos gracias a las circulares publicadas por la Unión Internacional Astronómica, que adelanta estos hallazgos entre los profesionales que pueden agregar datos interesantes al estudio. El conocimiento sobre estos objetos es importante para el estudio sobre la formación de los planetas, para conocer también el tiempo que toma el que se forme un planeta como el nuestro por ejemplo y, mediante el estudio de toda la masa existente en Kuiper los investigadores obtendrán buenas pistas acerca del proceso de pérdida de masa total desde el punto inicial de formación de todo el sistema. Los astrónomos primero investigan la masa total del sistema utilizando distintos métodos, leyes y cálculos. Esto se consigue midiendo los períodos orbitales de los objetos y la separación existente entre ambos cuerpos.

Christian Veillet, encargado del equipo de investigación que descubriera a 1998 WW31, explicó que se pueden también utilizar eclipses en el sistema para determinar el tamaño de los objetos.

“Una vez que conocemos el tamaño del objeto podemos conocer su densidad y, una vez que conocemos su densidad podemos ahondar más en identificar indicios sobre su composición y su estructura interna”, explicó.

1998 WW31 es un sistema bastante peculiar. El equipo de Veillet estaba trabajando en un proyecto de estudio del cinturón de Kuiper cuando notaron peculiaridades interesantes en un objeto. El estudio profundo del cuerpo, utilizando el observatorio Hubble, demostró que el objeto no era uno sino dos y que se trataba de un sistema binario. Luego de hallar este sistema, los astrónomos identificaron siete más, sin embargo, 1998 WW31 ha sido el más excéntrico de todos.

Ambos componentes del sistema tienen un diámetro entre los 100 y los 150 kilómetros y su órbita es, sumamente elíptica y notablemente excéntrica. Los objetos llegan a un momento en que se encuentran a 4.000 kilómetros uno del otro y luego, en el otro extremo de su danza inaudita, se alejan a más de 40.000 kilómetros de distancia. Esta excentricidad ha despertado la curiosidad de los astrónomos que elaboran nuevas preguntas.

“Hemos descubierto otros sistemas que presentan la necesidad de nuevas definiciones, hipótesis y teorías sobre la evolución y la formación de planetas y de todo el sistema solar. Según nuestras observaciones, el 1% de la población de objetos espaciales en el Cinturón de Kuiper son sistemas binarios. Las investigaciones nos dicen que hay más de una forma de formar este tipo de sistemas y que el modelo de la Tierra y la Luna, de Plutón y Charón, no son los únicos que pueden existir”, dijo Veillet en una entrevista para Space.com.

Los astrónomos piensan continuar buscando las respuestas al origen de este baile extravagante entre las rocas de Kuiper.

Características de 1998 WW31

  • Se tardan 570 días en orbitarse uno al otro.
  • Miden de 100 a 150 kilómetros de diámetro.
  • Se encuentra a 40 veces la distancia de la Tierra al Sol.
  • Es cinco mil veces más pequeño que el sistema binario de Plutón y Charón.
  • Su órbita es sumamente excéntrica. En su elíptica más cercana se encuentran separados por 4.000 kilómetros y en las más alejada a 40.000 kilómetros de distancia.

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