Nuevo material invisible al sonido

Por Glenys Álvarez

Física. Un equipo en la Universidad Politécnica de Valencia acaba de presentar nuevos planos de un aparato que permite que los objetos se hagan “invisibles” a las ondas de sonido, un material que puede ser usado para proteger las casas del futuro de los vecinos más ruidosos

Es el tipo de noticia que nos pone a pensar en Viaje a las Estrellas o, más recientemente, Harry Potter. Y es que los experimentos físicos suelen parecerse a la magia debido a que no comprendemos bien cómo funcionan, pero no debemos preocuparnos, los expertos en física, así como los magos, conocen muy bien sus secretos. En esta ocasión, el sonido del vecino ruidoso que lo despierta los domingos a las siete de la mañana con una melodía ingrata que le amarga el resto del día, es posible que comience a ser una visión del pasado si el nuevo plano tecnológico presentado en el Nuevo Diario de Física es aplicado a nuestro diario vivir.

Se trata de un material que bloquea el sonido, más aún, hace que cualquier objeto se vuelva “invisible” a las ondas de sonido. Por supuesto que existen antecedentes a este nuevo aspecto de la invisibilidad, de hecho, los especialistas aseguran que las matemáticas de hacer algo invisible a ondas distintas “es bastante conocida, de hecho, por varios años sabemos cómo hacerlo”, explicó para la BBC John Pendry, experto en invisibilidad del Colegio Universitario Imperial de Londres. “Lo que no poseíamos era el tipo de material necesario para hacer que algo sea invisible al sonido”.

Ahora, un equipo español de la Universidad Politécnica de Valencia, asegura que la clave para evitar el sonido se encuentra en el uso de los “cristales sónicos”, compuestos artificiales que pueden ser moldeados para que produzcan efectos acústicos específicos. Los cristales acústicos son también conocidos como metamateriales porque no se parecen a los materiales comunes ya que sus propiedades acústicas están determinadas por su estructura interna. La idea sería ajustar esta estructura para que desvíe las ondas de sonido así como en un río una piedra desvía el agua.

“Creemos que un material formado de una bandeja con cilindros diminutos sería capaz de alcanzar este efecto de desvío”, explicó José Sánchez-Dehesa, autor principal del experimento.

Otra de las claves en el uso del material se encuentra en el grosor, todo dependerá del tipo de sonido que deseemos extraviar.

“Las simulaciones que hemos realizado hasta el momento muestran que si usamos 200 capas del metamaterial podemos efectivamente escudar a un objeto del ruido. Pero si usamos menos, es decir, una capa más delgada, ciertas ondas de sonido entran pero otras no”, dijo Sánchez-Dehesa.

Algo fácil de manufacturar

Sánchez-Dehesa desea ahora ir más allá de los planos y manufacturar el material para confirmar los resultados de las simulaciones. Sin embargo, científicos como Pendry no tienen duda alguna de que el experimento funcionará. “No es un plano poco real, para nada, es muy realizable ya que no demanda que hagamos cosas extraordinarias. Es algo que es posible manufacturar fácilmente”, expresó. Si el material resulta ser comerciable, son muchas las aplicaciones que pueden beneficiarse con la utilización de estas bandejas para la construcción, desde casas a prueba de ruidos y salones de concierto, que pueden también usarlos para aumentar o mejorar el sonido hasta la milicia que los emplearía para impedir que sus submarinos sean detectados por los radares o construir nuevas naves invisibles al sonido.

No se oye nada

A principios de año, los cálculos necesarios para crear la invisibilidad acústica fueron presentados por científicos de Hong Kong y carolina del Norte. La idea está en hacer que ciertos objetos no sean distinguibles para diferentes tipos de ondas de sonido u otros tipos, como las microondas. Los investigadores en Valencia creen que un aparato para la invisibilidad acústica es mucho más fácil de obtener que uno que haga a los objetos impalpables a la luz. En el año 2006, no obstante, científicos de la Universidad Duke, en Carolina del Norte, desarrollaron una técnica con un metamaterial de diez aros de fibra de vidrio cubiertos de elementos de cobre capaces de desviar las microondas alrededor del objeto y restaurarlas del otro lado. Para un observador, parecía que las microondas habían atravesado el objeto como si no estuviese allí. El Santo Grial de la invisibilidad es un material que desvíe las ondas de luz visibles al ojo humano. Como el manto de Potter.


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